Un cargador. Todo el edificio.
Agenda, reglas claras y cobro por consumo real para la carga de vehículos eléctricos en copropiedades.
Todo lo que la copropiedad necesita para compartir un cargador
Un cargador atiende a decenas de apartamentos si hay turnos, medición y una cuenta clara al final del mes. Eso es exactamente lo que hace la plataforma.
Reserva por turnos
Cada residente toma un turno en el cargador compartido. Sin listas en WhatsApp ni cables cruzados en el parqueadero.
Consumo por unidad
El kWh queda registrado contra el apartamento que cargó, no contra la cuenta común de la copropiedad.
Cuentas de cobro mensuales
La administración genera el informe del mes, lo firma y lo entrega. Cada recibo queda con su número y su soporte.
Reglas versionadas
Horarios, duración máxima y cupos por unidad. Cuando la asamblea cambia una regla, la anterior queda archivada, no borrada.
Fila de espera
Si no hay cupo, el residente entra a la fila y el sistema le avisa cuando se libera un espacio.
Trazabilidad completa
Quién reservó, quién cargó, quién cobró y quién aprobó. Todo queda en la bitácora de la copropiedad.
Tres pasos, de la reserva a la cuenta de cobro
El residente reserva
Ve los cargadores disponibles y toma un turno en segundos. Si no hay cupo, entra a una fila y el sistema le avisa cuando se libera un espacio.
La administración define las reglas
Horarios permitidos, duración máxima y cupos por unidad. Las reglas se acuerdan con los residentes y quedan registradas con su versión.
Cada unidad paga lo suyo
El consumo se registra por unidad y se factura con la tarifa vigente. Se acaba el subsidio cruzado entre quienes cargan y quienes no.
¿Su edificio ya tiene carros eléctricos?
Cuéntenos cuántas unidades son y le mostramos cómo quedaría la operación.